El guitarrista y compositor oriolano Trinidad Huerta y Caturla (1821-1823)
es el autor del Himno de Riego, interpretado en el Trienio Constitucional
(1821-1823), lema popular durante los alzamientos revolucionarios
de 1854 y 1868, hasta que la Segunda República lo elevó
a la categoría de Himno Nacional, en sustitución de
la Marcha Real. Así lo destaca el presidente de la Unión
Lírica Orcelitana, José Manuel Espinosa, para recuperar
«la figura de un ilustre oriolano en el olvido».
Antes de asumir el Gobierno la citada marcha. ésta fue sometida
a una audición el 27 de abril de 1931 en el Ateneo de Madrid
«ante la presencia de Manuel Azaña e interpretada por
Laura Nieto y la Banda Real del Cuerpo de Alabarderos», precisa
el investigador y melómano oriolano.
Trinidad Huerta y Caturla «fue aclamado como El Paganini de
la guitarra». Estudió en Salamanca, viajó a París
donde recibió la protección del famoso tenor Manuel
García, después recorrió Martinica, Canadá
y Estados Unidos, «trabando amistad con el banquero Rostchild».
De EE UU se traslado a Cuba, pero durante la travesía «el
barco en el que viajaba fue abordado por piratas y salvó la
vida gracias a la guitarra: entreteniendo y divirtiendo a los asaltantes»,
según las memorias del artista oriolano.
De Cuba saltó a Londres, donde se relacionó con La
Pasta, Lablache, Donzelli, Dragonetti, Devenniz, Curioni, Crammer,
Mosheles, y con la familia real británica: con la princesa
Victoria, la Duquesa de Kent, el Duque de Sussex, el de Devoshire,
entre otros. La reina Isabel II le condecoró con la Cruz de
Caballero de la Real Orden de Carlos III. En la capital británica
contrajo matrimonio con Angiolina, hija del célebre Luthier
Louis Panormo, recuerda Espinosa.
Incansable concertista de la guitarra, regresa a España tras
ser aclamado en Malta, Egipto, Jerusalén y París.