Reflexiones

 

 


foto
 opiniones
Reflexiones Por Antonio Bernabé
La Divina Pastora
Sobre el derribo de la Casa del Inquisidor.
José Alberto Pardínez en "Información"
Las Sombras de La Luz (20/02/2004)
El Testamento de Nuestro Padre Jesús (20/10/03)
ORIHUELA, su plaza y la mía (1/10/2003)
Defendamos nuestro patrimonio (14/07/2003)
De la luz de las Imágenes sobre el premio Justo García soriano. (12/06/2003)
El fin de un Mito

Por Manuel Antonio Bernabé Belmonte

Abro el “Boletín de Cofradías de Sevilla” (año XLVI Nº 557 Julio-2005) por recomendación de un buen amigo. Ojeo el índice y el editorial, así como la tribuna, que recoge varios artículos. Me hacen reflexionar sobre temas “semanasanteros”. Continuo mi andadura por las páginas de la revista, cosa que merece la pena por su interés y me paro ante una noticia que me ha llamado la atención: “San Roque/ Restauración de las imágenes titulares y realización de nuevas bambalinas”. Se trata de un hecho muy importante para la Cofradía. No es ni más ni menos que el “poner guapo/a” a su “Señor de las Penas” y a su “Virgen de Gracia y Esperanza”. Es una clara muestra de la concienciación sobre el patrimonio que esta Cofradía tiene y ésto a su vez repercute en el resto de la Semana Santa de Sevilla y en la propia ciudad. No podemos olvidar que ésta celebración (la Semana Santa) atrae a cientos de miles de personas a la capital hispalense y son beneficios: turísticos, culturales, religiosos, económicos…

Termino de leer la noticia y… ¡sorpresa! Justo al lado aparece otra restauración, en ésta ocasión se trata de la Virgen del Valle. Además esa “sorpresa”, a la que hacía referencia con anterioridad, es por partida doble: por un lado, ya que en una misma página observo dos noticias relacionadas con el tema de conservación y restauración de patrimonio (imágenes religiosas); por otro, algo chocante, el que para decidir si se restaura o no la citada imagen mariana, se produzcan diversas votaciones dependiendo de la zona de la imagen dañada.

Y bueno, a lo largo de la revista encuentro otras noticias de restauraciones de: imágenes, palios, bordados, tronos, edificios…

Toda aquella ciudad que se precie de tener un gran patrimonio “histórico-artístico” y Orihuela lo tiene, también se debe preocupar de su conservación y restauración, para orgullo de sus habitantes y admiración de sus visitantes.

Orihuela, con una importante Semana Santa, declarada de Interés Turístico Nacional ( aspirando junto a otras ciudades como Cartagena, Murcia, Alicante… a la declaración de Interés Turístico Internacional), también se ha preocupado de mantener parte de su patrimonio escultórico y cofrade. No han sido pocas las Cofradías, Hermandades y Mayordomías que con un arduo trabajo, importantes desembolsos económicos (de cofrades, hermanos y directivos), desvelos buscando a un buen y económico restaurador y otros muchos entresijos que sólo ellos conocen… han podido llevar a cabo las labores restauradoras en ese ingente patrimonio cofrade, pero con la satisfacción del trabajo bien hecho.

Voy a curarme en salud y no voy a entrar a nombrar a todas y cada una de las Cofradías, Hermandades y Mayordomías que han llevado a cabo dichas obras de restauración en su patrimonio (cuando hablo de patrimonio también me estoy refiriendo al arquitectónico, musical, documental… que también ha sido restaurado en la Semana Santa), ya que son muchas las intervenciones (por suerte) y podría ser que se me olvidara alguna de ellas y se malinterpretara, como se ha hecho en alguna ocasión, la ausencia de ésta o aquella entidad pasionaria como una afrenta personal (no sería la primera vez). ¡Dios me libre! Pero sin embargo si que voy a entrar a nombrar dos noticias de las que tuvimos conocimiento hace pocos meses: la primera fue en la fechas cuaresmales, cuando mediante una rueda de prensa la Cofradía del Ecce-Homo anunciaba que iba a llevar a cabo la restauración de su imagen titular, conocida popularmente como “el Señor en el balcón” (Cristo del Ecce-Homo de Salzillo-1777) y la imagen del Pilatos-San Judas Tadeo, atribuida a Salzillo también. La segunda, que tiene que ver más que con el patrimonio escultórico con el arquitectónico, es la iniciativa que ha llevado a cabo la Hermandad de la Resurrección, mediante la recogida de firmas para exigir la restauración de la Iglesia de San Agustín, sede canónica de dicha Hermandad. No voy a entrar a valorar la situación de esa emblemática iglesia, ya que seguro que usted querido lector algo sabrá de su estado y que además daría para otro artículo.


Pero si bien hemos hablado de acciones que se han llevado a cabo a favor de la conservación del patrimonio, no hay que olvidar que existen otros que, por el contrario, llevan a cabo una serie de lamentables hechos con los que ponen: en peligro el legado de años de historia y en evidencia su falta de sensibilidad, respeto y solidaridad, para con el patrimonio y sus conciudadanos.

Nuevamente, curándome en salud, no voy a entrar a nombrar éstos o aquellas acciones, que perjudican a nuestro patrimonio, pero usted, amable lector, puede imaginar cualquier cosa que atente contra: un edificio, un cuadro, un yacimiento arqueológico, una escultura, unos documentos…

Pero felizmente, hay otras acciones que merecen la felicitación de todos y el sentirnos orgullosos de personas y entidades que aprecian lo que por tradición, nuestros ancestros nos han legado (el arraigo y la tradición es importante, aunque no vinculante).


Por ello, la Junta Mayor de Cofradías, Hermandades y Mayordomías de la Semana Santa de Orihuela (el órgano que recoge a todas las entidades pasionarias de la ciudad), dando ejemplo de recuperación y conservación de nuestro patrimonio (tradición y cultura; material e inmaterial), ha llevado a cabo la restauración de las banderetas que desfilan el Viernes Santo en la Precesión General de la Pasión, o el trono de la Convocatoria (asemejándolo al que existía antiguamente). De igual forma, dicha Junta Mayor es heredera y depositaria de una rica e importante historia y tradición, que cuenta con el apoyo de miles de cofrades y de instituciones públicas y privadas.

Termino haciendo un doble llamamiento: a la ciudadanía en general, que busquen, visiten, conozcan, estudien, participen… de nuestro patrimonio y exijan a los “responsables políticos” la conservación, restauración y difusión de nuestra cultura y señas de identidad. A éstos últimos, los “responsables políticos”, que es su obligación el mantener y cuidar el patrimonio de todo un pueblo; su historia. Por que como ellos dicen muchas veces, en eventos y actos: “un pueblo que no reconoce su historia, no tiene nada”.

Espero que algún día, se crean sus palabras.