Aquí quedó mi gozo cuando la siguiente vez que pasé
por esta zona, ya habían levantado la estructura de otro aburrido
bloque de pisos, eso si, con unas maravillosas vistas a norte.
En el 2001 nos ocurrió algo muy parecido.

Entre el Casino Orcelitano y el Puente de levante cayó uno de
los emblemáticos de Orihuela. El
edificio del “Bar Zara”, como popularmente se le conocía,
fue derrumbado dejando en su caída una buena historia y una no
menos impresionante vista. La “Vuelta a los Puentes” se
nos hacía en este año un poco más larga que de
costumbre. El espacio y la vista que se nos brindaba eran de obligado
disfrute
Mis deseos otra vez se vieron por los suelos cuando unas decorativas
vallas anaranjadas me llamaron la atención más que la
propia torre de la catedral o el palacio episcopal. De nuevo las vistas
se las quedarán los que consigan reunir las astronómicas
cifras que se oían delante de aquellas ruinas.
En Abril del 2002 las escavadoras nos pusieron otro caramelo delante
de nuestras narices.

La Plaza donde se hallaba el Palacio
Ruiz de Villafranca o Casa del Inquisidor tocó de nuevo la
sensiblería de nuestras pupilas y puso de relieve lo estético
que cada individuo llevamos dentro.
Hoy esta plaza se ha convertido en un continuo manantial de noticias.
Hay opiniones para todos los gustos y maniobras de todos los colores;
defensores a ultranza y detractores a conciencia …. Lo cual no
es malo. Abrimos un debate que sin duda da vida a esta ciudad otrora
callada en la prudencia o la ignorancia. Se abre un foro repleto de
sustancia. Con acusaciones y desmentidos; con alabanzas y desméritos;
con denuncias y querellas, pasiones y desprecios. Pero donde la decisión
final, esa decisión que dejará una bonita plaza o construirá
de nuevo el palacio destruido, cobra la mayor de las importancias.
Puestos a dar opiniones y avivar el debate creado a partir de este
derribo, me gustaría elucubrar con lo que al entender de un profano
sería lo estético.
Tenemos por una parte el edificio que hay justo frente al palacio derribado.
El edificio de la clave musical. ¿Y por que razón no destruimos
este edificio?, A primera vista parece un edificio simple, viejo, cronológicamente
menos antiguo que algunos de su entorno. Escudos no parece verse en
sus fachadas. Bueno si…. El de la Singer que hasta me plantearía
dudas de su cronología. Que le pregunten al bueno de Norberto.
Vivir... parece que no vive nadie a primera vista. Y si viven, no pasa
nada. Una buena permuta en la costa no le hace mal a nadie.
Pues nada… para abajo.
¿Qué me dicen ahora de la plaza?
Sigamos elucubrando.
Justo frente del escudo de Singer tenemos una serie de edificios desde
la fachada del Hotel hasta Los Catalanes sin aparente valor arquitectónico
y sin escudos ni decoraciones estéticas dignas de alguna mención.
Yo también los tiraría. ¿Por qué no?

Pues bien. Ya tengo unidas el Puente de Levante con la gran plaza creada
frente al claustro de la catedral.
Estoy sentado en el claustro con los pies colgando y veo los mosquitos
de la pasarela de los Arcos. ¡Joder si destruyeran aquel edificio,
se vería toda la huerta hasta Bigastro!
La lástima es que ya están construyendo en el edificio
del Bar Zara que si no tendríamos una de las plazas más
grandes de Europa.
¡Pues para abajo también, que está en estructura!
Echemos aquí el freno a la elucubración (más por
no dar ideas que por falta de ellas) y volvamos a la triste realidad
de la papeleta que se nos viene encima.
El tema es que a todos nos ha pasado por la cabeza esta problemática
cuando alguna ruina deja ver lo que nos esconde.
Estamos demasiado acostrumbrados, incluso aburridos, a ver esa fachada.

Quizás no nos hemos dado cuenta que ahí existe un palacio
del XVIII que ,de estar en buen estado de conservación, superaría
quizás la vista que ahora brinda (fijemosnos en la nueva sede
de Aquagest "Casa
de los Mejías").

Tampoco le hemos dado importancia a los acontecimientos históricos
que allí se lidiaron que son tanto o más importante que
unos simples muros (un buen ejemplo lo tenemos en la casa de Miguel
Hernández: un poco fea ¿verdad?).
Claro está que los espacios abiertos y las plazas llaman mucho
la atención y son muy bonitas y vistosas pero….. no nos
equivoquemos, hacer una plaza es bien sencillo. Solo hay que destruir
algo, plantar unos pinos, poner cartelitos de ¡perros no! e intentar
mantenerla limpia.
¿No
creen que lo difícil de verdad es construir un Palacio?
Por que no nos dejamos de peleitas de colores o monopoli y nos centramos
en hacer unos bueno planes urbanísticos en las zonas que aún
no están construidas. Dotemos de espacios verdes, parques, buenas
infraestructuras y alguna de estas plazas de las que tanto nos gusta
hablar. ¿Por que me tiene que dar envidia otras ciudades donde
estas cuestiones las tienen muy asumidas o donde antes de construir
viviendas ya deben estar las farolas alumbrando las calles?
Que las zonas protegidas tengan todo el apoyo municipal y autonómico
son cuestiones que no se deben poner en tela de juicio ya que manteniendo
el patrimonio conseguiremos tener más palacios del siglo XVIII
que plazas del XXI
Por último deciros que cada vez que paso por la Ocarasa recuerdo
aquella impresionante vista y hecho de menos un buen puente que comunique
el casco antiguo con esta zona (lo van a hacer por fin aunque por otro
sitio); que cuando paso por el Puente de Levante siempre señalo
el pisito donde me gustaría vivir; pero que cuando doblo la esquina
del palacio de Tudemir me quedará siempre la duda de haber visto
la reconstrucción de uno de los palacios más emblemáticos
e importantes de Orihuela.
.Pd: La ampliación de las Plazas nos obliga muchas veces a cambiar
nuestros hábitos y construmbres. La conducción por estos
amplios espacios suele provocar problemas de tráfico que unido
a los ya existentes nos causarán, sin duda, ansiedad y estrés.
No te preocupes, puedes ensayar la conducción segura en este
pequeño juego que aquí tienes.