(Ratificada por la 12 Asamblea General
del ICOMOS celebrada en México del 17 al 24 de Octubre de 1999)
El Patrimonio Tradicional ocupa un privilegiado lugar en el afecto
y cariño de todos los pueblos. Aparece como un característico
y atractivo resultado de la sociedad. Se muestra aparentemente irregular
y sin embargo ordenado. Es utilitario y al mismo tiempo posee interés
y belleza. Es un lugar de vida contemporánea y a su vez, una
remembranza de la historia de la sociedad. Es tanto el trabajo del
hombre como creación del tiempo. Sería muy digno para
la memoria de la humanidad si se tuviera cuidado en conservar esa
tradicional armonía que constituye la referencia de su propia
existencia.
El Patrimonio Tradicional o Vernáculo construido es la expresión
fundamental de la identidad de una comunidad, de sus relaciones con
el territorio y al mismo tiempo, la expresión de la diversidad
cultural del mundo.
El Patrimonio Vernáculo construido constituye el modo natural
y tradicional en que las comunidades han producido su propio hábitat.
Forma parte de un proceso continuo, que incluye cambios necesarios
y una continua adaptación como respuesta a los requerimientos
sociales y ambientales. La continuidad de esa tradición se
ve amenazada en todo el mundo por las fuerzas de la homogeneización
cultural y arquitectónica. Cómo esas fuerzas pueden
ser controladas es el problema fundamental que debe ser resuelto por
las distintas comunidades, así como por los gobiernos, planificadores
y por grupos multidisciplinarios de especialistas.
Debido a esa homogeneización de la cultura y a la globalización
socio-económica, las estructuras vernáculas son, en
todo el mundo, extremadamente vulnerables y se enfrentan a serios
problemas de obsolescencia, equilibrio interno e integración.
Es necesario, por tanto, como ampliación a la Carta de Venecia,
establecer principios para el cuidado y protección de nuestro
Patrimonio Vernáculo.
CONSIDERACIONES GENERALES
1. Los ejemplos de lo vernáculo pueden ser reconocidos por:
a) Un modo de construir emanado
de la propia comunidad.
b) Un reconocible carácter
local o regional ligado al territorio.
c) Coherencia de estilo, forma
y apariencia, así como el uso de tipos arquitectónicos
tradicionalmente establecidos.
d) Sabiduría tradicional
en el diseño y en la construcción, que es trasmitida
de manera informal.
e) Una respuesta directa a los
requerimientos funcionales, sociales y ambientales.
f) La aplicación de sistemas,
oficios y técnicas tradicionales de construcción.
2. El éxito en la apreciación y protección del
patrimonio vernáculo depende del soporte de la comunidad, de
la continuidad de uso y su mantenimiento.
3. Gobiernos y autoridades deben reconocer el derecho de todas las
comunidades a mantener su modo de vida tradicional y a protegerlo
a través de todos los medios posibles, tanto legales como administrativos
y financieros y legarlo a las generaciones futuras.
PRINCIPIOS DE CONSERVACIÓN
1. La conservación del Patrimonio Vernáculo construido
debe ser llevada a cabo por grupos multidisciplinarios de expertos,
que reconozcan la inevitabilidad de los cambios, así como la
necesidad del respeto a la identidad cultural establecida de una comunidad.
2. Las intervenciones contemporáneas en edificios, conjuntos
y asentamientos vernáculos deben respetar sus valores culturales
y su carácter tradicional.
3. Lo tradicional se encuentra sólo en ocasiones representado
por estructuras singulares. Es mejor apreciado y conservado por el
mantenimiento y preservación de los conjuntos y asentamientos
de carácter representativo en cada una de las áreas.
4. El Patrimonio Vernáculo construido forma parte integral
del paisaje cultural y esta relación ha de ser, como tal, tenida
en consideración en el transcurso de los programas de conservación
y desarrollo.
5. El Patrimonio Vernáculo no sólo obedece a los elementos
materiales, edificios, estructuras y espacios, sino también
al modo en que es usado e interpretado por la comunidad, así
como a las tradiciones y expresiones intangibles asociadas al mismo.
1. Investigación y documentatión
Cualquier intervención material en una estructura vernácula
debe ser precedida de un completo análisis de su forma y organización,
antes de comenzar los trabajos. Esta documentación debe localizarse
en un archivo de acceso público.
2. Asentamientos y paisaje
La intervención en las estructuras vernáculas debe ser
implementada siempre y cuando respete y mantenga la integridad de
los conjuntos de edificios y asentamientos, así como su relación
con el paisaje y otras estructuras.
3. Sistemas tradicionales de construcción
La continuidad de los sistemas tradicionales de construcción,
así como de los oficios y técnicas asociados con el
Patrimonio Vernáculo, son fundamentales como expresión
del mismo y esenciales para la restauración de dichas estructuras.
Tales técnicas deben ser conservadas y legadas a las futuras
generaciones, mediante la educación y formación de artesanos
y constructores.
4. Sustitución de partes o elementos
Las intervenciones que respondan legítimamente a las demandas
del uso contemporáneo deben llevarse a cabo mediante la introducción
de técnicas y materiales que mantengan un equilibrio de expesión,
apariencia, textura y forma con la estructura original.
5. Adaptación
La adaptación y reutilización de las estructuras vernáculas
debe ser llevada a cabo de modo que respete la integridad de su configuración,
siempre que sea compatible con los niveles de habitabilidad deseados.
Cuando se ha conservado la continua utilización de las formas
vernáculas, un código ético puede servir a la
comunidad como pauta de actuación.
6. Cambios y periodo de intervención
Los cambios a lo largo del tiempo deben ser considerados como parte
integrante del Patrimonio Vernáculo. Por tanto, la vinculación
de todas las partes de un edificio a un solo periodo histórico
no será normalmente el objetivo de los trabajos sobre arquitectura
vernácula.
7. Educación y difusión
Para conservar los valores del legado tradicional gobiernos, autoridades,
grupos y organizaciones deben poner énfasis en lo siguiente:
a) Programas educativos para conservadores,
sobre los principios del patrimonio tradicional.
b) Programas de especialización
para asistir a las comunidades en el mantenimiento de los sistemas
tradicionales de construcción, así como de los oficios
correspondientes.
c) Programas de información
que promuevan la conciencia colectiva de la cultura autóctona,
en especial a las nuevas generaciones.
d) Promoción de redes regionales
de arquitectura vernácula para el intercambio de experiencias
y especialistas.
CIAV :
Madrid, 30 de enero de 1996
Jerusalem, 28 demarzo de 1996
Mikkeli, 26 de febrero de 1998
Santo Domingo, 26 de agosto de 1998.
ICOMOS :
Stockholm, 10 de septembre de 1998.
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