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| EL EDIFICIO DEL ZARA |
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El edificio del “Bar Zara”, como popularmente se le conoce, se encontraba situado junto al Casino Orcelitano, haciendo esquina con la calle Antonio Ruiz Egío “Macando”, antiguamente denominada como “el Callejón del Molino de Cox”, que antaño daba paso al molino del mismo nombre. Anteriormente a 1860, en el entorno de la calle Loazes, destacaban las edificaciones del Molino de Cox, la casa del mismo y la Posada de Luis Pizana situada junto a ésta, cuyo origen se remonta al s. XVIII. En ese mismo año, la calle de Loazes fue arbolada y ensanchada de tal manera que se tuvo que derribar la posada antigua o de Pizana y la casa del Molino para construir en sus solares el Casino. Con la erección de este local de ocio se modificó el antiguo callejón del Molino, que formaba un recoveco a su entrada, siendo alineado, debido a la planta del nuevo Casino, que requería la mayor regularidad posible en sus dimensiones. En 1901 comienza la construcción de la casa del “Bar Zara”, propiedad de la señora Dña. Adela Marín Blazquez que levantó el edificio que hemos conocido. De su estructura podemos advertir que se encuentra dentro de la tipología de casa Burguesa, tan característica de la Orihuela decimonónica (finales del siglo XIX) y de las primeras décadas del Siglo XX. En ella se puede apreciar una amplia casa con fachada principal a la calle de Loazes, otra lateral con vistas a la calle del Molino de Cox y una trasera que entonces era un patio, que lindaba con el río, justo al lado del antiguo y tristemente desaparecido molino de Cox. La vivienda está estructurada en tres pisos bien diferenciados por una cornisa que se sitúa en la entreplanta y rematando el piso superior. En la planta baja se encuentra la entrada principal de la vivienda, justo al lado de donde ha estado ubicado el “Bar Zara”, hasta hace unos años. Sobre ella se erige la planta más importante del edificio, de mayor rango que la anterior, que se denota por la mayor amplitud de sus vanos y su ornamentación, de aire clasicista. Cerrando el edificio se dispone la planta superior, de menor status, sin apenas decoración, con ventanas y balcones de pequeñas dimensiones. Uno de los rasgos más llamativos de la construcción es la rejería Modernista que cierra sus balcones, de los pocos ejemplos que nos quedaban en Orihuela, la citada decoración de los vanos de la planta principal, muy cercanos estilísticamente a la ornamentación del casino y las ménsulas que sustentan los balconajes. En 1905, la misma dueña, Dña. Adela Marín Blazquez, proyectó construir una cochera que incluía además, las habitaciones de los criados de la casa, el pajar y la cuadra, situándola en terrenos adyacentes a la casa, concretamente en donde se ubicaba una óptica, que había logrado mantener la fisonomía, estructura y decoración original, conservando los plintos y jarrones decorativos de la terraza, además de su balaustrada. El edificio fue derribado cien años después de su construcción.
En la actualidad se erige en su lugar una gran vivienda de pisos que
ha roto la panorámica tradicional del Puente Nuevo. |
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