|
| LA NOCHE DEL 5 DE MARZO DE 1914 EN LA CALLE SARMIENTO DE ORIHUELA |
|
WWWWWW |
||
|
Antecedentes El asesinato de Canalejas en noviembre de 1912, puso fin al sistema de turnos de gobierno establecido entre liberales y conservadores. Ambos partidos se fueron fragmentando en diversos grupúsculos; Reformistas, Socialistas, Anarquistas, Nacionalistas, Republicanos, Integristas, Tradicionalistas, Jaimistas, Católicos, etc. En el ámbito local, Don Alfonso Pardo y Manuel de Villena, Marqués de Rafal aspiraba de nuevo a la representación parlamentaria de este distrito como jefe del partido conservador. Su oponente Don Manuel Ruiz Valarino, jefe del partido liberal, había movido bien sus fichas, pactando alianzas electorales con los antiguos partidarios del Marqués. Así que las elecciones del 8 de Marzo de 1914, en Orihuela se presentaban muy reñidas. El hijo de Ruiz Capdepón gozaba de gran influencia política en toda la provincia, pero el Marques de Rafal, manejaba hábilmente los hilos del poder que en ese momento disfrutaba. Las disputas verbales, entre rafalistas y valarinistas fueron subiendo de tono, adquiriendo tintes violentos. Ambos partidos, gozaban de un periódico local, utilizado como órgano de propaganda a su servicio, El Eco de Orihuela del partido conservador y El Diario por parte Liberal. Por supuesto las versiones que cada periódico ofreció del suceso al que nos vamos a referir, inclinaron el peso de la noticia hacia sus propios intereses. Los hechos Vamos a comenzar con la versión liberal. Precisamente y como
muestra de la tensión política local, la víspera
de los hechos, permanecía detenido en el reten municipal el director
del Diario, Don José M. Teruel, acusado de abofetear a un macero. El sábado día 7, víspera de la jornada electoral, el Eco de Orihuela ampliaba, en defensa de su versión, que los tiros solo pudieron proceder de un portal elevado por la trayectoria de la bala, que esta era del calibre 9 y no del 12 que usan los guardias y que los testigos hablaban de un tipo vestido de señorito que al parecer huyó por los tejados. Conclusión Lo cierto es que el altercado ocurrido aquella noche, fue el origen de la nueva titulación de la calle Sarmiento. El 28 de Abril Don Alfonso Pardo Manuel de Villena, Marques de Rafal, en carta al Eco de Orihuela, anunciaba su retirada de la política tras la derrota. El 4 de Junio en sesión ordinaria el concejal Román Miralles pidió al ayuntamiento, que la calle de Sarmiento, se denominase calle del Cinco de Marzo, en recuerdo y memoria de los mártires de la libertad y de los amigos del Sr. Ruiz Valarino, que fueron atropellados y tiroteados en aquella calle esa memorable noche. Que a la Plaza que hasta entonces se llamaba del Marques de Rafal, se la denominase en adelante Plaza de la Porra, para recordar siempre a los oriolanos esa indigna partida que fue vergüenza de un pueblo honrado y culto y por ultimo, el alcalde propuso que se destruyera el retén municipal, puesto que en él no habían penetrado detenidas mas que personas decentes y que ese edificio que fue mazmorra para valarinistas, no debía ser deshonrado con la estancia en él de algún criminal. Quedó acordado por unanimidad . El 16 de Junio, el propio Ruiz Valarino, en solemne acto, descubrió la placa. Por ultimo, en las cuentas aprobadas por el ayuntamiento el 20 de Junio de 1914, aparece el pago de 17 pesetas importe de una lapida para la calle Sarmiento . No hemos encontrado la correspondiente a la Plaza de la Porra, por lo que sospechamos que nunca llego a ostentar la Plaza de Rafal, hoy Condesa de Vía Manuel, tan ignominioso título.
Provocación-Ciudadanos atropellados y apaleados-Desacatos a una autoridad militar-Tiros a la multitud indefensa-Indignación popular-Mas detenciones a personas dignas. Poco después de las siete, salió a patrullar por las calles de la tranquila Orihuela, una “Partida de la Porra”, formada por sujetos de mala catadura y peor aspecto, reclutados seguramente entre el hampa de la sociedad orcelitana, armados de sendas varas de fresno, los cuales se distribuyeron en grupos por las calles de la ciudad, convertida en ese momento en algo peor que una kábila rifeña. Don Manuel y Don Vicente Ruiz Valarino, acompañados del exmagistrado del tribunal supremo Don Álvaro Landeira, acababan de cenar en el Hotel España y marchaban a su domicilio, acompañados como siempre de un grupo de amigos y correligionarios. Al llegar a la calle Sagasta, los partidarios de la porra, apaleaban salvajemente a un joven de unos 16 años. Protestaron de forma pacifica y ordenada ante el brutal espectáculo, pero los guardias municipales que allí estaban, les acometieron sable en mano, desacatando y atentando contra el capitán de Corbeta, D. Manuel Ruiz Valarino, que aun después de mostrar el carnet militar, fue maltratado y rodeado por una chusma de porristas. Entre tanto, otros guardias sable en mano penetraron en la farmacia de nuestro correligionario Carlos Román a viva fuerza, por que en ella se habían refugiado algunos perseguidos, mientras que personas respetables eran atropelladas indignamente por los de la porra y otros guardias. De pronto entre aquella confusión sonó un disparo y luego otro, y un tercero. Según testigos presenciales del suceso y entre ellos uno de mayor excepción cuyo nombre reservamos para darlo a quien corresponde, los disparos partieron de los guardias municipales. Fueron detenidos y conducidos al retén, arbitrariamente, perfectos caballeros, honra de la moralidad, el decoro y la decencia. Un espectáculo repugnante, asqueroso. El Eco de Orihuela, 6 de Marzo de 1914 El Sangriento suceso de anoche Tenía confidencias la policía de que un individuo apellidado Mateo, que goza de fama de duro, “guardia de corps” de ciertos elementos que bullen estos días en las hasta ayer incruentas luchas políticas. Alrededor de las nueve de la noche de ayer, la pareja compuesta por los guardias municipales Juan Pedro Fernández y Tomas Pérez, advirtió la presencia en el Boulevard de Sagasta del referido Mateo, al que trataron de cachear. La resistencia descompasada del aludido, y la concurrencia de algunos sujetos que acudieron a todo correr desde la parte norte del paseo, promovió un altercado en el que terciaron algunos transeúntes que se dispusieron a auxiliar a la autoridad. Entonces un grupo situado en la esquina de la farmacia del Sr. Román, con voces y actitudes desacompasadas provocó la aproximación de los agentes, ocurriendo entonces según afirman testigos presenciales, que desde el interior de algunas viviendas y en el arroyo se hizo armas contra los agentes. Entre los nombres que se barajan, solo queremos dar uno a la estampa, el del guardia Juan Pedro Fernández, que resultó herido por arma de fuego, con alojamiento del proyectil que esta mañana le ha sido extraído del costado izquierdo. Fue herido por la espalda y en dirección de arriba abajo. El Diario, 5 de Junio de 1914 La Demolición Del Retén Municipal El Diario, 17 de Junio de 1914 La llegada de Don Manuel Ruiz Valarino |